sábado, 1 de marzo de 2014

La maniobra de Epley

Muriendo una vez más sin saberlo
Decepcionado de no poder escribir otra vez
De querer expresar tanto
Sin encontrar palabras para hacerlo
Atado al pánico, al miedo, a la ira
Teniendo deseos impulsivo de algo
Sin saber que quiero realmente
Sin entender que ha pasado aquí

Soñando con los ojos abiertos
Escenarios que jamás se harán realidad
Con tantísima ansiedad
Que me como las uñas, quiebro el lápiz
Lo odio todo sin saber por que
Le grito a la nada, al espejo
Al tiempo, a las decisiones,
A mi terquedad, a mi manera de ser

Durmiéndome en autobuses
Ignorando a extraños
Olvidando lo que creí y quise vivir
Deseando sangrar esta impaciencia
Deseando eliminar esta tristeza
Incapaz de discernir entre fantasía y realidad

Asumiré que todo es un sueño
Asumiré que nada es real
Creeré que todos estamos locos
Solo que unos ya nos descompusimos más

Los años han  pasado y todo sigue igual
Todos han encontrado epifanías
Nuevas maneras de vivir la vida
Pero creo que el camino se repite para mí

Despertar una mañana, irse muy lejos de aquí
No avisarle a nadie de la partida
Encontrar un día perfecto en este impasse
Volverse loco y quizás no volver más

Esta maldita experiencia llamada humanidad
Este asqueroso sentimiento de dar amor
De perder todo control racional
Esta maldición de sentir


domingo, 23 de febrero de 2014

La canción de las 9 en punto

Sos lo mejor de lo peor
Mi felicidad forzada entre semana
Aun cuando esté lejos de casa
Voy a buscar un dolor que me de calma

Ya no hay poemas tristes
Solo metáforas vacías al azar
Espero que al leer las letras
Llores de tristeza o felicidad
A mí me da igual
Lo importante es sentir algo
Lo que sea
Mejor morir
A vivir desensibilizado

Mi amor es seco
Mi amor es raro
Es algo que no existe
No se va a manifestar
Un reloj imperfecto
Jamás la hora exacta

Tanteo y error
Hallazgo en un método burdo
Mi contradicción da vida
A un mundo sin sentido
El final es inminente
La vida hay que sufrirla de alguna manera

Quiero un tormento hecho mujer
Aun cuando estoy lejos de mi casa
Encuentro dolor que me da calma
Aun cuando estoy lejos de mi casa
Soy un masoquista en busca
De una suerte que no va a llegar

La maldición de Lázaro

Te vi volver de los muertos con cara de frustración
Un milagro de Dios
Te vi volver de los muertos con total apatía por la vida
Un milagro de Dios

La siguiente fase fue lograr la supervivencia
Vivir una vida que ya no era vida para vos
Admirando los progresos de la medicina
Admirando los progresos de la oración
Un milagro de la ciencia
Un milagro de Dios

Como explicar algo que no sigue una lógica
Un milagro de la ciencia
Transformaciones de humo
Cuerdas en un pozo
Tenés las manos y los pies
Pero no vas a escalar

El odio hacía tu resurrección me entristece
Si supieras que es solo un prologo
No puedo garantizar nada
Experimentaste que todo puede fallar
Que todo siempre puede empeorar
Todo es tan imperfecto

Nunca he creído en nada, solo en vos
¿Porque será que no lo puedes ver?
Aún quedan días para disfrutar
Pero te va a tocar luchar
Aun no se acaba
Aun no dormimos para siempre
Aún hay normalidad
Aun no dormimos para siempre

sábado, 11 de enero de 2014

Texto Prescindible 10: Relato para la soledad

La abuela estaba a punto de cumplir 89. Muchas la molestaban y le decían que ya estaba en “tiempos extra”. Estaba en la mesa de siempre con ella. Tomó su té, agarró su periódico y empezó a ojearlo. Miró con miedo la sección de sucesos, frunció el ceño cuando llego a la parte de espectáculos, miró con perplejidad la sección de ciencia y tecnología, río al ver la sección de deportes y se puso muy seria al leer las noticias acerca de los últimos acontecimientos en otros países.


Yo estaba en lo mío, comiendo cereal y viendo los dibujitos estúpidos que venían en la caja de este; pero pude notar que pasó un buen rato con la mirada perdida. Sin esperarlo me dijo: “en serio, espero morirme pronto, este mundo ya no es para mí”. Se levantó y se fue al cuarto donde solía sentarse a coser todo el día.

Texto Prescindible 9: No se Vende

Aquel día andábamos por el Bulevar Chino, rara vez vamos por ahí; no es un lugar que nos queda cómodo visitar o que nos interesé, pero aquella tarde a ella se le había metido que quería ir a ver no se que en la tiendas de los chinos… no me acuerdo bien.

Salimos de una de las tiendas (a mi todas me parecían tan iguales) y nos sentamos en una de esas banquillas chinas. Está bien, no me acuerdo cómo se llaman. Sí, nos sentamos en una de esos asientillos que parecen chinos y me recuerdo que vi algo que me llamo la atención; dentro de tanto edificio y tiendas había una pequeña propiedad, que no podía medir más de 10 metros de frente, increíblemente descuidada, atrapada (parecía metida a la fuerza) y que tenía una puerta negra a la cual le habían pintando “No Se Vende”.

Ella no la había notado, hasta que yo le dije; empezamos a preguntarnos que podría haber ahí y elaboramos en cuestión de segundos mil teorías conspiratorias de lo que había allí, además de crear varias especulaciones de por qué el dueño había dejado claro que ese pedacito no se vendía a nadie.


La razón de por qué sigue esa propiedad hasta el día de hoy ahí en ese bulevar, no la sabemos; pero ahí está, desentonando el paisaje; sintiéndose orgullosa de ser la pieza que no calzó en un plan que creían que era perfecto. Ahí está, estorbando con alegría, como una basura en el ojo que se niega a salir, solo para recordar que molesto puede ser el azar.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Los días más cortos

Y después de todas la tierra que vimos surgir
Una lágrima se nos quiso escurrir
Pero que no nos vaya a delatar
La muerte anunciada del pigmento retinal

Corriendo con tijeras y sin esperar
Esperaré mil horas para no verte llegar
Una decisión inconsciente quedó atrás
¿Por qué es tan difícil creer la verdad?

Doce horas al día ya pronto no van a bastar
Si pudiera explicarte que esto está muy mal
Pero al mismo tiempo todos quieren cantar
Y con una bala en la cabeza van a terminar

Y ya sé que algún día del infierno verás
Que te moriste y nadie te va a extrañar
Y yo no sé quién demonios sos vos
Pero la mentira voy a lograr forzar

Va a ser divertido, el mar nos va a matar
De nada va a servir aprender a nadar
Lenta y dolorosamente nos vamos a ahogar
Y los peces rieran, toda la noche reirán

Toma mi mano y ponte a buscar
Algo que jamás vas a encontrar
Si no crees en Dios, te lo voy a inventar
Soy lo que quieres y no quieres amar

Y cada minuto que pasa veo como se acerca el final
Le tenés miedo a la vida y eso me va a desesperar
Y cada minuto que pasa veo como  el dilema crece
Hablas con tu razón para tu frustración alimentar

Que difícil esta depravación no poderla expresar
¿Será que mañana me logra matar la ansiedad?
Me encantan cuando las cosas van bien mal
Pues tengo una excusa para poderme quejar

lunes, 11 de noviembre de 2013

Cazando Gaviotas

Sé muy bien lo que he dicho
Sé muy bien a donde estuve
Pero aun así rechazo la verdad

Ríos hechos de cenizas vuelven al mar
Envenenan cada boca que osa beber de su agua
Destruyen los sueños de los más débiles

El sol se sienta en la tarde
Bebe su café
Come su cáncer
Pero nunca sabrá que hay alguien rezándole

Y las cenizas se desbordan en las esquinas
Los perros son atropellados en las autopistas
Con sus tripas se ha creado un volcán
Donde podremos ir a morir en paz

La noche es larga
Ya empiezan a sonar los pianos de los bares
Vino tinto y un poco de sangre
Los violines tocan una oda a la trivialidad
Intentan abrir los ojos de aquellos cegados por la fe
Nada de lo que creíste fue verdad
Hay una delgada línea entre la ignorancia y la estupidez

Sé muy bien que buscas una noche perfecta
Pero la asimetría también es natural
Las aves retornan a su nido
Una bala hacia su cabeza les dio un beso de bienvenida

Falsas ilusiones por doquier

Trampas mortíferas por doquier